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lunes, 22 de julio de 2019

indiferencia

"Fusilamientos del tres de Mayo". Goya, 1814.



Indiferencia
El profesor de arte exponía emocionado el cuadro de “Los Fusilamientos del 3 de Mayo” de Goya, cuando un grupo de hombres vestido de negro interrumpió la clase. Violentamente lanzaron la puerta del salón, apuntaron sus armas al maestro, lo tomaron del cabello y arrastraron por todo el recinto universitario.
En el patio central, el profesor arrodillado, con el rostro teñido de sangre y como poseído por los personajes de aquel óleo exclamaba con fuerza: "¡Viva la patria libre carajo!". Después de varios segundos una ráfaga de balas silenció su garganta. Todos volvimos a clase.

*el presente texto resultó ganador del VI "Concurso de Microrrelatos Hontoria del Pinar" España 2019.

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La Cena


La Cena
"Saturno" Francisco de Goya 1819

Con la noche llegó también el hambre. Encendí las luces y me dispuse a preparar la cena. Revisé los trastos de la cocina una y otra vez sin encontrar las especias para sazonar la carne. Deseaba con ansías una pizca de condimentos secos. Visité a los vecinos tratando de resolver el asunto de los aliños; las despensas desoladas evidenciaban la escasez de los días de crisis. Debo decir, en honor a la verdad, que la lealtad a veces tiene un sabor insípido. Volví a mi hogar con la decepción de una cena escuálida; sin más opción, me comí el cuerpo desaliñado de mi hijo.

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sábado, 13 de julio de 2019

Adán y Eva en reversa


ADÁN Y EVA EN REVERSA


Al principio fue la inflación. Los sueldos no alcanzaban para los gastos suntuarios que eran muy cotidianos. Luego, llegó el hambre. La canasta básica pasó a ser de tubérculos y granos dos veces al día cuando mucho. Después apareció el remiendo; se estrenaban de vez en cuando suelas en los zapatos rotos y parches en las ropas. Más tarde, llegó el Éxodo, todos se fueron del Jardín menos Adán y Eva. Las ropas ya no sirvieron más. Tuvieron que caminar desnudos. Al principio, sintieron pena, pero se acostumbraron. También se adaptarían al alimento prohibido por el regordete Dios.


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